Ya tenemos 2 patas de mi reflexión sobre el deporte, me
falta la opinión sobre las Federaciones Deportivas. La cuarta son los
deportistas y sobre ellos, nada que decir, ya que ellos son los protagonistas y
la razón de ser de lo demás. Solo rogarles que lo hagan con
"sentidiño" y tengan en cuenta que la práctica deportiva no es
tomarse un refresco; necesita preparación, consejos y desde luego la asistencia
de un "enseñador", es decir una persona con conocimientos demostrados
(título de técnico) que tutele. No seamos autodidactas, serlo es un cheque para
lesiones.
Bien, con la tercera pata me refiero a cómo deben ser las
organizaciones que rigen el deporte, hacia donde han de evolucionar. Las
organizaciones de base en el deporte, después del propio deportista, son los
Clubes, sin ellos no tiene razón de ser la
Federación Deportiva. Un Club es como el padre y la madre del practicante
deportivo, es el escalón más importante del deporte. El club deportivo es el
que pone a pie de obra las normas, enseña la técnica, las maneras y los valores,
así como los conceptos de los que he hablado en mi primer post cuando definía
que es deporte. Dentro del Club (con mayúsculas) está el "olor a linimento"
que era el que antiguamente distinguía a los vestuarios. En los clubes, además
del deporte, nacen las federaciones. Un día, en una reunión, dije que las federaciones
estorbaban, aunque eran necesarias. Recibí más de una crítica, pero sigo
pensando lo mismo. En el orden de la vida quién pone normas, acaba incordiando;
y lo cierto es que las federaciones ocupan la mayor parte de su actividad en
normalizar y el resto a la competición. Las federaciones, con mucha frecuencia,
le dan la espalda a los demás protagonistas del deporte y fija su objetivo,
casi siempre, en el campeonato de turno. A veces tengo la sensación de que en
las Federaciones nos olvidamos de lo demás protagonistas y que son
fundamentales dentro del orden deportivo y social. Me incluyo yo mismo.
Después de esta manifestación de intenciones, me queda
intentar explicar que es lo que entiendo por una federación de hoy y, sobre
todo, de mañana; hacia donde ha de ser su evolución. Una federación, en
cualquiera de sus niveles territoriales, ha de ser la casa del deporte que
representa y de sus practicantes. Una federación ha de poner los medios para buscar
las respuestas que el deporte y los deportistas necesitan y para todos los
niveles de actividad y, desde luego, empezando por abajo, por el nivel más
bajo. Debe formar a deportistas,
técnicos y jueces, pero por encima de todo, debe enseñar. Puede que parezca
obvio, quizá es que lo debería de ser... pero creo que lo hemos olvidado. No todos los
que practican la actividad deportiva, van a ser campeones del mundo, o quieren
serlo. Una federación está claro que debe de normalizar, ha de comprobar y
poner los medios para que las prácticas deportivas se realicen de acuerdo con
las mejores condiciones, tanto deportivas como de salud y ha de buscar a los
campeones del mundo. Pero también una federación debe ser la prestadora de los necesarios servicios
a su especialidad, así como ha de ser el foro de debate de todo aquello que
está relacionado con su deporte. Las federaciones tienen que mirar hacia abajo
e invertir en el deporte. Los deportes escolares, y la continuidad deportiva en
la universidad y en cualquier otro estamento social ha de ser un objetivo claro,
y ha de hacerlo motivando y ayudando a los clubes a trabajar en esa línea y
ellas aportando recursos que no siempre
han de ser económicos (este tema será objeto de otras reflexiones). Las
federaciones deportivas tienen que trabajar cerca de los responsables de
deporte en las universidades y en el resto de estamentos, así como con las
consejerías de educación y deporte de las distintas CC.AA. y éstas han de
entender que las federaciones no son exclusivamente organizaciones a
subvencionar; ambas trabajan para el mismo fin. Las federaciones han de asumir de
manera decidida el protagonismo real en el deporte; insisto, no solo en la
competición, sino en todo lo que afecta a la actividad deportiva.
Complejo y lento llegar a esos estadios de utilidad, y más
en una estructura política como es la española. Las federaciones españolas y
las federaciones autonómicas de cada deporte, han de tomar acuerdos que les conduzcan
a ser las prestadores de servicios deportivos en todo el Estado, y no verse,
entre ellas, como competidoras. Pero en
las federaciones y organizaciones deportivas, no avanzaremos sí las propias
instituciones públicas (estatales, autonómicas y locales) no van en una línea
común consecuencia de las nuevas maneras de entender la actividad deportiva.
Con frecuencia me pregunto ¿Por qué las instituciones del estado hacen más caso
a una organización con ánimo de lucro y privada, que a una federación
deportiva? Una pregunta para reflexionar.
Gracias por vuestro tiempo y aunque no compartáis mis
reflexiones, espero que al menos hayan servido para despertar un debate que
hace mucha falta.
Gracias.